La sostenibilidad en los Consejos de Administración: estructura, relevancia y futuro

El Sustainable Governance Forum 2026 abordó la perspectiva del Consejo de Administración a través de una mesa clave titulada “La sostenibilidad en los Consejos de Administración: estructura, relevancia y futuro”, moderada por Jaime Silos, Director de Desarrollo Corporativo de Forética.

Tras analizar la visión del supervisor y del inversor, la mesa puso el foco en cómo los propios Consejos están integrando la sostenibilidad en su funcionamiento, estructura y toma de decisiones estratégicas. Para ello, contó con dos referentes de primer nivel: Eduardo Sanchiz, Consejero Independiente Coordinador de CaixaBank, y Pedro Sáinz de Baranda Riva, Presidente de la Comisión de Sostenibilidad de Naturgy.

Ambos comparten una amplia trayectoria en alta dirección y consejos de administración de compañías líderes, así como una experiencia directa en la evolución de la gobernanza sostenible en sectores muy distintos.

“Después de ver la perspectiva del supervisor y del inversor, ahora toca ver la perspectiva del Consejo.”

De la regulación a la práctica: cómo ha evolucionado el papel del Consejo

La conversación arrancó repasando la evolución normativa y su impacto en los Consejos de Administración. Jaime Silos recordó cómo el Código de Buen Gobierno de 2015 supuso un punto de inflexión al definir la sostenibilidad como una facultad indelegable del Consejo, seguido por el Código de 2020, que reforzó la necesidad de estructuras específicas.

“Hoy, un 43% de las compañías del IBEX 35 cuentan con una comisión especializada exclusivamente en sostenibilidad.”

Desde la experiencia de CaixaBank, Eduardo Sanchiz explicó que la integración de los aspectos ESG comenzó hace años, especialmente en ámbitos como la inclusión social, el compromiso social y la gobernanza, muy vinculados a la propia identidad del grupo.

“Cuando me incorporé al Consejo hace ocho años ya teníamos una idea muy clara de la composición del Consejo y de la matriz de competencias.”

Sanchiz destacó avances en independencia, diversidad y autoevaluación del Consejo, subrayando que la sostenibilidad se ha trabajado desde una lógica transversal, evitando quedar aislada en una única comisión.

“La sostenibilidad no se definió como un riesgo en solitario, sino como un riesgo transversal.”

Transversalidad, rigor y conexión con el negocio

Uno de los mensajes centrales de la mesa fue la importancia de conectar la sostenibilidad con el negocio. En el caso de CaixaBank, la Comisión de Sostenibilidad —integrada en Nombramientos— revisa de forma continuada la estrategia, los objetivos y las métricas, mientras que otras comisiones abordan los riesgos y el reporting.

“Todos los meses tenemos una agenda de sostenibilidad que, en algunos periodos del año, es incluso más extensa que la de nombramientos.”

Sanchiz señaló también el fuerte crecimiento del reporting en los últimos años, reflejo del nivel de exigencia y rigor con el que se han abordado estos temas desde el Consejo.

“Hemos pasado de informes de poco más de 300 páginas a más de 750, y más de la mitad corresponde a sostenibilidad.”

Esta integración ha permitido que la sostenibilidad se incorpore de forma natural en las grandes decisiones, como operaciones corporativas o financiación, donde los análisis medioambientales y sociales ya son un requisito previo.

“Si una operación no encaja desde el punto de vista ambiental, simplemente no llega al Consejo.”

Comisión específica: ¿modelo permanente o fase de transición?

Desde la experiencia de Naturgy, Pedro Sáinz de Baranda defendió el valor de las comisiones de sostenibilidad full time, especialmente como herramienta de aterrizaje en esta fase de transición, aunque introdujo una reflexión crítica sobre su carácter estructural.

“La comisión de sostenibilidad es una buena práctica, pero creo que es una comisión de transición.”

Sáinz de Baranda subrayó que muchos de los elementos que hoy denominamos sostenibilidad han sido pilares tradicionales de la competitividad empresarial, como la seguridad, la eficiencia energética o la gestión del talento.

“Elementos que hoy consideramos parte de la sostenibilidad han sido pilares fundamentales de la competitividad de las empresas industriales desde hace décadas.”

A su juicio, uno de los principales retos actuales es la hiperinflación de información, que puede resultar incluso disuasoria para el mercado si no se gestiona adecuadamente.

“Reportamos tanta información que casi resulta disuasorio; no sé si todo el mundo se lo lee.”

Ambos ponentes coincidieron en la necesidad de avanzar hacia informes más integrados y digeribles, coordinando estrechamente el trabajo de las comisiones de sostenibilidad y auditoría.

Regulación, competitividad y ritmo de avance

La mesa abordó también el contexto de recalibración regulatoria y su impacto en la estrategia de los Consejos. Sáinz de Baranda alertó del riesgo de avanzar más rápido que el propio mercado, especialmente en sectores industriales.

“Si forzamos demasiado la máquina, podemos acabar teniendo un impacto negativo tanto para el medio ambiente como para la industria local.”

En este sentido, ambos defendieron que la clave no es dar marcha atrás, sino ajustar el ritmo, equilibrando regulación, competitividad y aceptación por parte del mercado y del consumidor.

“No vamos a ver pasos atrás, pero sí posiblemente un cambio de ritmo.”

Sanchiz añadió que, en sectores como el financiero, la sostenibilidad ya forma parte del business as usual, aunque seguirá siendo necesario mantener estructuras claras de supervisión desde el Consejo.

“Tiene que haber un ente corporativo que vigile la dirección, los objetivos y la conexión con el negocio.”

Gobernanza y confianza del mercado

La mesa cerró reflexionando sobre la percepción del mercado y la gobernanza en un contexto de mayor volatilidad. Frente a la aparente pérdida de peso de la ‘G’ en algunos indicadores de corto plazo, ambos consejeros destacaron que el interés por la gobernanza y la sostenibilidad sigue muy presente entre los grandes inversores.

“Las preguntas que recibimos de los grandes inversores siguen siendo, principalmente, sobre gobernanza y sostenibilidad.”

Como conclusión, la mesa lanzó un mensaje claro: la sostenibilidad sigue en el corazón de la gobernanza corporativa, no como una moda o una imposición coyuntural, sino como un elemento estructural para la creación de valor a largo plazo.

“Sería un error pensar que estas cuestiones no van a influir en el valor de la compañía a largo plazo.”

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