Cuidar la salud mental es una condición necesaria para construir organizaciones más resilientes

De cara a ESG Spain 2026, hablamos con Catherine Cummings, Directora de Sostenibilidad y Relaciones Institucionales de Sanitas, sobre cómo la salud se convierte en factor de competitividad para personas y territorios. Cummings repasa el papel de la digitalización en el acceso equitativo a la atención sanitaria, el compromiso con el bienestar mental a través de programas como Viva y Mindplace, y cómo la inteligencia artificial y la medicina personalizada avanzan sin perder de vista lo esencial: la confianza entre el profesional y el paciente.

La salud es un factor decisivo en la competitividad de personas y territorios. ¿Cómo estáis desde Sanitas contribuyendo a mejorar el acceso equitativo a la salud preventiva y de calidad, especialmente en contextos donde la desigualdad es un factor limitante, y cómo se conecta esto con vuestro modelo de negocio?

En Sanitas entendemos que la salud es uno de los principales motores de desarrollo social y económico. Cuando las personas tienen acceso a una atención sanitaria de calidad y a herramientas que les ayudan a cuidar su salud, aumentan sus oportunidades de desarrollar su vida personal y profesional plenamente, con independencia de dónde vivan o de sus circunstancias. Por eso, combinamos una amplia red asistencial presencial con servicios digitales y soluciones dirigidas a colectivos que encuentran más barreras de acceso. En 2025 realizamos 1,1 millones de consultas digitales, un 26% más que el año anterior, y 1,3 millones de clientes utilizaron los canales digitales de Blua, lo que nos permite acercar la atención a más personas y facilitar un seguimiento más continuo.

También incorporamos la inclusión al diseño de nuestros productos. Un ejemplo es Sanitas Inclusivo, desarrollado junto con ILUNION Correduría de Seguros para facilitar el acceso a la atención extrahospitalaria de personas con una discapacidad acreditada superior al 33% y reducir barreras de acceso al seguro de salud. Se trata de una solución concebida desde una lógica de accesibilidad y propósito social, priorizando la ampliación del acceso a la salud por encima de criterios de rentabilidad.

Todo ello forma parte de nuestro modelo de negocio. Crecer, para nosotros, significa ampliar nuestra capacidad para cuidar y generar impacto positivo en las personas. En 2025 invertimos 176,7 millones de euros en expansión asistencial, innovación médica y sostenibilidad precisamente para seguir avanzando en este objetivo.

La salud mental y el bienestar laboral se han convertido en temas críticos. ¿Qué rol están jugando en Sanitas para avanzar en cultura empresarial y oferta de productos que priorizan el bienestar mental, y cómo veis este elemento como diferenciador en el mercado y factor de atracción de talento?

La salud mental es una de las grandes prioridades de nuestro tiempo y debe abordarse con la misma naturalidad y ambición que cualquier otra dimensión de la salud. En Sanitas trabajamos desde un enfoque integral que combina prevención, atención especializada y acompañamiento digital para nuestros clientes, pero también para nuestros profesionales.

En el ámbito interno contamos con Viva, un programa que ofrece a toda la plantilla actividades, consejos y servicios relacionados con el bienestar físico, emocional, social, medioambiental y financiero. Está disponible tanto en formato digital como presencial para adaptarse a distintas necesidades y formas de trabajo, porque creemos que el bienestar no puede limitarse a una iniciativa puntual. Debe formar parte de la forma en la que una compañía organiza el trabajo, ejerce el liderazgo y acompaña a sus equipos.

Este compromiso también se refleja en nuestra oferta asistencial. La salud mental forma parte de nuestras coberturas de salud porque entendemos que no existe una salud verdaderamente integral sin bienestar emocional. Nuestras pólizas incorporan atención psicológica y, además, hemos desarrollado herramientas específicas para facilitar tanto la prevención como el acceso al cuidado.

Un buen ejemplo es Cuida tu Mente, una solución digital integrada en nuestro ecosistema de salud que permite realizar una valoración psicológica, acceder a contenidos personalizados y terapias digitales autoguiadas, y mantener un seguimiento continuado con profesionales cuando es necesario. Nuestro objetivo es ayudar a las personas a cuidar su bienestar emocional antes de que los problemas se agraven y normalizar el cuidado de la salud mental.

Además, hemos reforzado esta apuesta con Mindplace, nuestra red de centros de salud mental y bienestar emocional, que ofrece servicios de psicología, psiquiatría y logopedia para niños, adolescentes y adultos. Estos centros nacen para responder a una demanda creciente de atención especializada y para facilitar el acceso a recursos de calidad en salud mental a través de un modelo de atención integral y personalizado.

Creemos que esta visión integral es también un elemento diferencial. Las organizaciones que cuidan de forma coherente la salud física y mental de las personas están mejor preparadas para atraer talento, generar compromiso y construir relaciones de confianza duraderas con empleados, clientes y sociedad. En definitiva, cuidar la salud mental no es solo una responsabilidad, sino también una condición necesaria para construir organizaciones más resilientes y sostenibles.

La transformación digital en el mundo de la sanidad abre oportunidades de mayor accesibilidad y personalización. ¿Cómo estáis en Sanitas usando la tecnología para ampliar el acceso a servicios de salud, especialmente en territorios remotos o poblaciones vulnerables, y qué retos veis en garantizar que la innovación digital no aumente las desigualdades?

La digitalización sanitaria tiene realmente valor cuando ayuda a resolver barreras reales para las personas, como la distancia, los tiempos de espera o los desplazamientos innecesarios, y a ofrecer una atención más continua y personalizada. Ante esta situación, en Sanitas contamos con Blua, un ecosistema de salud digital que incluye la videoconsulta con tu médico de siempre. Integra herramientas como la prescripción de pruebas o medicación, y también otros activos complementarios digitales como Chequea tu Salud, Evalúa tus síntomas, Fisio digital o Cuida tu Mente. Evitar un desplazamiento permite evitar 3,1 kg de emisiones de CO2, según un estudio que realizamos con The Carbon Trust, mientras que evitar la impresión de las placas de rayos X evita no solo plástico y acetato, sino que también facilita que la persona pueda contar con su historial allá donde vaya.

Este enfoque resulta especialmente útil en territorios donde la oferta presencial puede estar más dispersa o para personas que tienen limitaciones de movilidad, dependencia familiar o dificultades para desplazarse. Por ejemplo, servicios como Dermatología Digital, que en 2025 gestionó alrededor de 20.000 casos con un tiempo medio de respuesta inferior a 20 horas, muestran cómo una herramienta digital puede anticipar el triaje y acelerar decisiones clínicas sin perder el criterio médico.

Cuando la innovación se diseña con una lógica híbrida, aporta rapidez y continuidad, contando siempre con profesionales detrás.

¿Qué papel juega la prevención en salud como palanca de competitividad, no solo para las personas sino también para las empresas y el sistema sanitario en su conjunto?

La prevención es probablemente la herramienta más poderosa que tenemos para mejorar la salud de las personas y la sostenibilidad de los sistemas sanitarios. Actuar antes de que aparezcan enfermedades o de que estas se agraven permite mejorar la calidad de vida y optimizar recursos.

En Sanitas entendemos la prevención de una forma amplia. Incluye la detección precoz, los hábitos de vida saludables, la medicina personalizada y también cuidar la salud del entorno en el que vivimos. Desde el enfoque One Health, entendemos que la salud de las personas está relacionada con la del planeta y con las condiciones de los lugares en los que viven.

Por eso impulsamos iniciativas como Healthy Cities by Sanitas, que promueve la actividad física a raíz de un reto colectivo y la creación de entornos urbanos más saludables. En la última edición han participado 40.000 personas en el reto de los 6.000 pasos al día; juntas han dado 9.400 millones de pasos para mantener un estilo de vida saludable y, a cambio, en Sanitas hemos transformado todos esos pasos en árboles por valor de 500.000 euros que se plantarán en 10 ciudades españolas.

También apostamos por una prevención cada vez más personalizada. Programas como Mi Salud Genómica han secuenciado ya el genoma de más de 9.500 personas, que ahora pueden anticipar riesgos para su salud y tomar decisiones más informadas. Un ejemplo: los resultados muestran que el 17,2% de las personas secuenciadas presenta variantes asociadas a un riesgo alto de alguna patología, y que el 5,2% tiene probabilidad de desarrollar una enfermedad grave, como determinados tipos de cáncer o diabetes tipo 2.

También en esta línea contamos con Mi Farmagen, que analiza 29 genes y más de 120 fármacos de uso habitual para ayudar al médico a conocer cómo puede responder cada persona a un tratamiento.

Para nosotros, la competitividad del futuro estará cada vez más vinculada a la capacidad de prevenir, anticipar y promover vidas más saludables.

¿Cómo estáis combinando innovación digital y atención humana para garantizar que la personalización de la salud no derive en una despersonalización del cuidado?

La personalización no debe confundirse con la automatización. La tecnología puede aportar información y liberar tiempo, pero la escucha, el criterio clínico y el acompañamiento siguen correspondiendo al profesional sanitario.

En Sanitas contamos con más de 100 proyectos de inteligencia artificial aplicados a la medicina, la gestión de la salud y la experiencia del paciente. Un ejemplo es Sanitask, una herramienta que escucha la conversación entre el médico y el paciente y la transcribe en la historia clínica. Esto reduce tareas administrativas y permite que el médico se concentre en el paciente, en explicarle el diagnóstico y en tomar decisiones con él.

La inteligencia artificial también se utiliza para analizar imágenes médicas y agilizar procesos diagnósticos, siempre como apoyo al especialista. Nuestra visión es clara: la tecnología debe reforzar la relación entre paciente y profesional, no sustituirla, porque cuanta más capacidad tecnológica incorporamos, más importante resulta proteger aquello que da sentido a la medicina: la confianza entre el profesional y el paciente.

Por último, estas herramientas necesitan una gobernanza clara. La protección de datos, la supervisión humana y la revisión permanente de posibles sesgos son elementos imprescindibles para garantizar una innovación responsable. La tecnología puede mejorar la información y la capacidad de anticipación, pero la responsabilidad y la decisión clínica deben permanecer siempre en manos de las personas. Asimismo, el consumo energético y de agua asociado a la IA es algo muy importante que deberemos seguir abordando en conjunto con el negocio conforme se siga desarrollando su uso.

Esta entrevista forma parte de la cobertura previa a ESG Spain 2026 – Corporate Sustainability Forum, el evento anual de referencia en sostenibilidad empresarial en España, organizado por Forética. El 10 de septiembre celebramos la decimocuarta edición de esta cita ineludible para directivos y expertos en sostenibilidad, que tendrá lugar en la Real Fábrica de Tapices (Madrid) y reunirá a líderes de opinión nacionales e internacionales para abordar las principales tendencias en el ámbito social, ambiental y de buen gobierno.

Author

Related articles