Compromiso e impacto real: así cierra Forética una etapa de crecimiento y abre la renovación
  • Antonio Budia, presidente de la Junta Directiva de Forética y EMEA Sales Excellence Lead de Microsoft, y Alberto Granados, presidente de Forética y del Consejo Empresarial Español para el Desarrollo Sostenible, cerraron ESG Spain 2026 con un balance conjunto de sus cuatro años al frente de la organización, marcado por el crecimiento del ecosistema de socios, la consolidación de nuevas plataformas de conocimiento y una llamada abierta a la renovación institucional.

Budia abrió la clausura recordando que este mismo foro fue, hace cuatro años, el punto de partida de su etapa al frente de la Junta Directiva, por lo que cerrar el ciclo en el mismo escenario lo vivió como «un lujo» y, a la vez, como un paso más de cara a lo que queda por delante. Definió el eje que, a su juicio, ha guiado la ejecución de Forética durante este periodo y que había recorrido toda la jornada: el vínculo entre el compromiso y el impacto real — en la sociedad, en las empresas y en España. Ese vínculo, defendió, es lo que caracteriza y diferencia a la organización. Recogió además una idea que había aparecido esa misma mañana en la intervención de Germán Granda sobre el origen etimológico de «competitividad», del latín competere: la capacidad de poner el esfuerzo, de manera colectiva, hacia un mismo frente común — una definición que, según Budia, resume bien el espíritu de Forética.

El presidente de la Junta Directiva repasó los principales avances de estos cuatro años. En primer lugar, el crecimiento del propio ecosistema: Forética reúne hoy a 220 empresas y organizaciones, una cifra en la que, insistió, la riqueza no está en el número sino en su composición — desde entidades del tercer sector hasta pequeñas, medianas y grandes organizaciones, del ámbito público y del privado, y representando industrias muy diversas, como había quedado patente a lo largo del día en las conversaciones sobre energía, salud y lo social.

Budia destacó también el papel de las plataformas de colaboración construidas junto a los socios como motor de ese impacto real, y citó tres desarrollos concretos del periodo: ESG Spain, consolidado como foro de referencia; Forética Academy, como plataforma de referencia en formación y difusión del conocimiento en sostenibilidad; y la norma SGE21, con más de 200 empresas certificadas a día de hoy. A ello sumó el recorrido de los encuentros empresariales de la organización: más de 138 eventos celebrados a lo largo de estos años, con más de 13.000 personas asistentes.

Antes de cerrar su intervención, Budia dedicó un tramo a los agradecimientos: a los socios de Forética en su conjunto, a los miembros de la Junta Directiva presentes en la sala, a quienes citó de forma nominal, y de manera especial al equipo profesional de Forética, cuyo talento, energía y pasión calificó de «espectacular». Agradeció también a la Junta Directiva su labor de impulso durante estos cuatro años —empujar a la organización a explorar nuevas perspectivas y a poner en marcha iniciativas, no todas con el éxito esperado, pero sí con un aprendizaje que consideró excepcional.

A continuación tomó el relevo Alberto Granados, presidente de Forética y del Consejo Empresarial Español para el Desarrollo Sostenible, para hacer balance de su propia etapa al frente de ambas organizaciones:

«Cuando empezamos, la sostenibilidad era todavía para muchas organizaciones una conversación de reputación; hoy es una conversación de liderazgo. Ha salido del informe anual y ha entrado en el Comité Ejecutivo», resumió Granados.

El presidente de Forética destacó que, en este periodo, el Consejo Empresarial Español para el Desarrollo Sostenible se ha consolidado como un espacio de referencia donde presidentes y consejeros delegados de más de 200 empresas comparten visión, anticipan riesgos y entienden tendencias de decisión, convirtiendo la sostenibilidad en una palanca de competitividad, innovación, resiliencia y creación de valor. No se trata, subrayó, de una percepción exclusivamente española: en 2024 las pérdidas por desastres naturales alcanzaron los 320.000 millones de dólares, y solo el 42% de las compañías había publicado planes de adaptación.

Granados reivindicó la capacidad de anticipación como el rasgo distintivo de su etapa: se puso la naturaleza y el agua en la agenda del CEO cuando aún se veían como asuntos técnicos, y se empezó a vincular la inteligencia artificial con la sostenibilidad cuando apenas nadie establecía esa conexión. Hoy, señaló, los datos confirman esa urgencia: los centros de datos duplicarán su consumo eléctrico en 2030 según la Agencia Internacional de la Energía, y un 43% de ellos ya se ubica en zonas de alto estrés hídrico; se estima además la creación de 170 millones de empleos y el desplazamiento de 92 millones por la IA en 2030, con cerca del 40% de las competencias laborales cambiando en cinco años. En materia de gobernanza, el último barómetro de Forética muestra que solo el 17% de las empresas asigna la supervisión de la IA al Consejo de Administración y que el 57% no mide su huella ambiental — una brecha que, defendió, Forética debe ayudar a cerrar siendo el espacio donde IA y sostenibilidad se gobiernan juntas, a través del Manifiesto por una IA Responsable (con más de 80 organizaciones adheridas), el Barómetro de IA y la Guía del CEO sobre el agua.

Granados calificó estos cuatro años, junto a Antonio Budia al frente de la Junta Directiva, como uno de los mayores orgullos de su carrera, y agradeció el trabajo del equipo de Forética y de las organizaciones socias. De cara a la nueva etapa, animó a las empresas a presentar sus candidaturas a la Presidencia y a la Junta Directiva de Forética —el plazo termina el 30 de septiembre—, subrayando que la renovación es una prueba de madurez institucional y una oportunidad para incorporar nuevas perspectivas.

«Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera: despierta en la gente el anhelo por el mar. Ese anhelo ya está despierto; ahora toca que nuevas manos sigan construyendo el barco», concluyó, citando a Saint-Exupéry.

Con este doble cierre, Budia y Granados trasladaron un mismo mensaje bajo dos miradas complementarias, el balance de cuatro años de crecimiento del ecosistema de Forética, y la invitación a que nuevas manos tomen el relevo para seguir construyendo sobre lo ya alcanzado.

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