IA Responsable en las empresas: cómo está avanzando el tejido empresarial español en sostenibilidad, impacto y gobernanza

La conversación sobre la IA está cambiando

Durante los últimos dos años, la pregunta más habitual en las organizaciones ha sido cómo incorporar la inteligencia artificial a sus procesos, productos y modelos de negocio.

Hoy la conversación está evolucionando.

A medida que la IA se integra en áreas cada vez más estratégicas, surge una nueva cuestión: ¿cómo garantizar que su desarrollo y uso sean responsables, sostenibles y alineados con las expectativas de la sociedad?

La inteligencia artificial ofrece un enorme potencial para impulsar la productividad, acelerar la innovación y contribuir a objetivos de sostenibilidad. Sin embargo, también plantea desafíos relacionados con el consumo de recursos, la protección de derechos, la transparencia de los algoritmos o la rendición de cuentas.

En este contexto, desde la iniciativa de Tecnología y Sostenibilidad de Forética hemos elaborado el I Barómetro sobre IA Responsable en las empresas en España, un diagnóstico que analiza cómo las organizaciones están abordando esta transformación desde tres perspectivas fundamentales:

  • Impacto ambiental.
  • Impacto social.
  • Gobernanza.

Los resultados muestran que la IA ya está ampliamente implantada en el tejido empresarial, pero también evidencian importantes retos para avanzar hacia una gestión verdaderamente responsable.

La IA ya forma parte de la estrategia empresarial

Uno de los datos más significativos del estudio es que el 75% de las organizaciones participantes ya ha integrado la inteligencia artificial en sus procesos operativos o en su estrategia empresarial.

Además, el 65% afirma utilizar la IA para mejorar su desempeño en sostenibilidad, ya sea mediante la optimización de procesos, la gestión de datos ESG, la identificación de riesgos o la generación de nuevas capacidades de análisis.

Estos datos reflejan que la inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología experimental para convertirse en una herramienta de gestión con impacto real en el negocio.

Sin embargo, la adopción tecnológica está avanzando más rápido que la capacidad de las organizaciones para medir y gestionar sus impactos.

El impacto ambiental: la gran asignatura pendiente

El crecimiento de la inteligencia artificial está generando una atención creciente sobre su huella ambiental.

El entrenamiento y uso de modelos avanzados requiere importantes recursos computacionales, consumo energético, infraestructuras digitales y cadenas de suministro complejas.

A pesar de ello, el barómetro muestra que el 57% de las empresas no mide actualmente ningún aspecto del impacto ambiental asociado a la IA que utiliza.

Además, únicamente el 17% realiza un balance sistemático entre los beneficios ESG que generan sus iniciativas de IA y la huella ambiental que estas producen.

Los resultados ponen de manifiesto que la dimensión ambiental sigue siendo el ámbito menos desarrollado dentro de la gestión responsable de la IA.

Durante los próximos años, las organizaciones tendrán que avanzar hacia modelos que permitan cuantificar consumos, emisiones y eficiencia, incorporando estos factores en sus procesos de toma de decisiones.

El impacto social: más allá de la protección de datos

La dimensión social de la IA suele asociarse de forma inmediata a la privacidad y la protección de datos.

Sin embargo, una gestión responsable exige una visión mucho más amplia.

Aspectos como la supervisión humana, la mitigación de sesgos, la accesibilidad, la inclusión, la formación de las personas o la gestión de los cambios organizativos son elementos clave para maximizar el valor social de la tecnología.

Los resultados del barómetro muestran avances relevantes en ámbitos como la protección de datos o la capacitación de los equipos, pero también identifican oportunidades de mejora.

Por ejemplo, la accesibilidad y la no discriminación continúan siendo una de las áreas menos desarrolladas, a pesar de su relevancia para garantizar que los beneficios de la IA lleguen a todas las personas.

La transición hacia una IA responsable requiere mantener a las personas en el centro de las decisiones tecnológicas.

Gobernanza de la IA: del uso a la supervisión

La gobernanza se está consolidando como uno de los factores más determinantes para una implantación responsable de la inteligencia artificial.

El estudio revela que el 65% de las organizaciones ya cuenta con políticas de IA responsable formalizadas o en desarrollo.

Asimismo, el 45% combina dos de los elementos más relevantes de una gobernanza madura: la existencia de un comité específico y un inventario de sistemas de IA.

Sin embargo, todavía existen desafíos importantes.

Un 20% de las organizaciones no tiene claramente definida la responsabilidad última sobre la IA, mientras que un 14% carece de políticas, marcos o directrices específicas.

Estos resultados reflejan una realidad frecuente en muchas empresas: la IA ya está siendo utilizada, pero los mecanismos de supervisión todavía están evolucionando.

La entrada en vigor de nuevos marcos regulatorios, como el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (AI Act), incrementará la necesidad de fortalecer estas estructuras de gobernanza.

IA y sostenibilidad: dos agendas que todavía no convergen

Uno de los hallazgos más relevantes del barómetro es la limitada integración entre las estrategias de inteligencia artificial y sostenibilidad.

Solo el 14% de las organizaciones afirma contar con una integración estructural y bidireccional entre ambas áreas.

En la mayoría de los casos, la gestión de la IA continúa concentrándose en departamentos tecnológicos o de dirección, mientras que los equipos de sostenibilidad participan de forma limitada en los procesos de gobernanza.

Esta situación supone una oportunidad significativa.

La sostenibilidad puede aportar metodologías, sistemas de gestión, capacidades de reporte y enfoques de evaluación de impactos que resultan especialmente valiosos para la implantación responsable de la IA.

Al mismo tiempo, la inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta clave para acelerar objetivos relacionados con la gestión ESG, la identificación de riesgos, la trazabilidad de las cadenas de suministro o el reporting corporativo.

Los próximos dos años: del diagnóstico a la acción

Las empresas son conscientes de que la siguiente fase de madurez no consistirá únicamente en desplegar nuevas soluciones tecnológicas.

La prioridad será integrarlas de forma responsable dentro de la organización.

Según el barómetro, el 52% de las empresas sitúa el reporting ESG y los requisitos asociados a la CSRD entre sus principales prioridades para los próximos 24 meses.

Junto a ello, destacan cuestiones como la gestión del talento, la gobernanza de la IA, el cumplimiento normativo y la calidad de los datos.

La adopción de la inteligencia artificial ya no es el principal desafío. La cuestión clave será cómo medir sus impactos, gestionar sus riesgos y maximizar su contribución al desarrollo sostenible.

Una hoja de ruta para construir una IA responsable

Los resultados del I Barómetro sobre IA Responsable en las empresas en España muestran una realidad clara: las organizaciones están avanzando rápidamente en la adopción de la inteligencia artificial, pero todavía existe margen para fortalecer la medición de impactos, la gobernanza y la integración con las estrategias de sostenibilidad.

Las empresas que lideren esta transición no serán necesariamente las que más tecnología incorporen, sino aquellas capaces de desplegarla de forma responsable, transparente y alineada con la creación de valor a largo plazo.

👉 Descarga el informe completo y descubre cómo está evolucionando la IA responsable en las empresas españolas, cuáles son las principales tendencias y qué pasos están dando las organizaciones más avanzadas para integrar la sostenibilidad en la gobernanza de la inteligencia artificial.

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