Cambio climático y la industria farmacéutica: impacto y tendencias para avanzar hacia una industria sostenible

Durante años hablamos del cambio climático como un reto “a futuro”. Hoy, para quienes trabajamos cerca de la cadena de valor farmacéutica, es un factor de riesgo muy presente: afecta a cómo fabricamos, cómo aseguramos la calidad y cómo hacemos llegar terapias allí donde los pacientes las necesitan.

Las consecuencias afectan directamente a nuestro propósito de crear un futuro más saludable por lo que debemos avanzar en acciones concretas si queremos aspirar a una industria que tenga un compromiso íntegro con la salud.

Lo que está en juego (y por qué importa ahora)

El impacto se manifiesta en varios frentes, con algunos especialmente críticos por su magnitud:

  • El sector sanitario representa aproximadamente un 5 % de las emisiones globales, y el uso de productos farmacéuticos puede suponer entre el 10 % y el 55 % de la huella de determinados sistemas sanitarios [1][2].
  • Los Principios Activos Farmacéuticos (APIs) y su producción, es intensiva en energía y uso de productos químicos; en algunos análisis de ciclo de vida, los APIs llegan a representar hasta el 96 % de la huella de carbono por unidad de medicamento [3]. Se estima que alrededor del 99 % de las materias primas y reactivos empleados proceden de fuentes petroquímicas, requiriendo innovación para descarbonizar [4].
  • En compañías farmacéuticas, hasta el 88 % de las emisiones puede encontrarse en la cadena de suministro [5].
  • La fabricación farmacéutica consume agua de forma intensiva y una gestión inadecuada de residuos y efluentes puede derivar en impactos ambientales relevantes, especialmente a nivel local [6].

 Lo que deberíamos hacer (sin perder de vista la realidad industrial)

A través de la innovación enfocada a objetivos de impacto, se puede trabajar activamente en palancas de sostenibilidad concretas, medibles y escalables. Algunos ejemplos son:

  • Incremento el uso de renovables mediante generación de energía solar in situ (especialmente en cubiertas), energía eólica fuera de planta y contratos de compra de energía a largo plazo para reducir las emisiones de Alcance 2 sin comprometer la fiabilidad del suministro. En combinación con gestión energética en tiempo real es posible la transición mientras se protegen cargas críticas como salas limpias, climatización (HVAC) y operaciones de cadena de frío [7] [8].
  • La aplicación de principios de química verde y evaluaciones de ciclo de vida (LCA) para guiar la toma de decisiones con la debida priorización.
  • El enfoque en colaboraciones transparentes con proveedores de cadenas de suministro, buscando reemplazar materiales de un solo uso y descarbonizando el transporte.
  • La implementación de un enfoque circular con sistemas de recirculación de materiales y estrategias de minimización, diseñando para eliminar el residuo de la cadena de valor.

 Una señal de que el sector se está moviendo

Cada vez más compañías buscan alinear sus compromisos climáticos con marcos reconocidos y basados en la ciencia. En una instantánea de datos del Science Based Targets initiative (SBTi) para el sector farmacéutico, se aprecia un aumento de objetivos nearterm y netzero fijados en 2024 y 2025, junto con un crecimiento de compromisos en ese mismo periodo [9].

Además, los objetivos nearterm alineados con una trayectoria de 1,5 °C dominan las presentaciones recientes, lo que apunta a una ambición climática más elevada y a una mayor formalización de la respuesta del sector.

En una industria cuyo propósito es proteger y mejorar la vida, tenemos la responsabilidad de reconocer que la salud humana y la salud del planeta son inseparables. El cambio climático ya está transformando nuestro entorno y seguirá haciéndolo. Para los líderes de hoy, la sostenibilidad no es, por tanto, solo una cuestión de responsabilidad corporativa; es un imperativo estratégico.

Aquellas organizaciones que actúen con decisión para integrar prácticas más sostenibles a lo largo de toda la cadena de valor estarán mejor posicionadas para fortalecer su resiliencia operativa, mitigar riesgos, generar eficiencias a largo plazo y acelerar la transición hacia un ecosistema de salud más circular y preparado para el futuro.

Referencias

[1] World Health Organization (2024). Call for transformative action towards a greener future in pharmaceutical manufacturing and distribution.

[2] Booth, A. et al. (2023). International Journal of Environmental Research and Public Health.

[3] Environmental impacts of drug products: The effect of the selection of production sites in the supply chain.

[4] National Center for Biotechnology Information (NCBI). Petrochemical dependence in pharmaceutical production.

[5] My Green Lab. Carbon impact reports for pharmaceutical supply chains.

[6] World Health Organization (2023). Waste and wastewater management in pharmaceutical manufacturing.

[7] Capgemini Invent (2023). How to make pharma manufacturing more energy efficient.

[8] Williamson, K. Renewable Energy Solutions for Pharma Factories. Pharma Focus Europe.

[9] Science Based Targets initiative (SBTi). Target dashboard – Pharmaceuticals, Biotechnology and Life Sciences sector.

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