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Según datos de las Naciones Unidas (ONU) actualizados en el 2020, desde 2016, el 90% de los habitantes de las ciudades respiraba aire que no cumplía las normas de seguridad establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que provocó un total de 4,2 millones de muertes debido a la contaminación atmosférica. Además, más de la mitad de la población urbana mundial estuvo expuesta a niveles de contaminación del aire al menos 2,5 veces más altos que el estándar de seguridad.

En este contexto, el planteamiento del Objetivo 11 de Desarrollo Sostenible (ODS 11) de la agenda 2030 de lograr que las ciudades sean más inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles cobra todo el sentido. Así, proporcionar acceso a sistemas de transporte seguros, asequibles, accesibles y sostenibles para todos, mejorar la seguridad vial y reducir el impacto ambiental negativo per cápita de las ciudades, incluso prestando especial atención a la calidad del aire y la gestión de los desechos municipales y de otro tipo, se ha convertido en el mayor de los desafíos y compromisos para Metro Ligero Oeste (MLO).

Y es que, revertir el impacto del desarrollo tradicional y del abuso del medio ambiente puede parecer una tarea prácticamente imposible. Sin embargo, el compromiso y la acción de las organizaciones y a escala individual son primordiales para alcanzarlo. Con el paso de los años, hemos sido testigos de múltiples acciones que han conseguido elevar la conciencia medioambiental cambiando la forma en la que se mira el mundo actual y futuro. Si bien es cierto que en el día a día podemos olvidar que todas nuestras acciones tienen consecuencias en nuestro entorno, existen muchos agentes de cambio que se han encargado de recordarnos la importancia de abrazar una serie de valores que nos ayuden a ser conscientes de nuestra huella en el medio ambiente.

Un pilar corporativo estratégico

En MLO, el impulso de la movilidad sostenible en las ciudades es uno de los pilares contemplados en nuestro plan estratégico, y para conseguirlo promovemos acciones relacionadas con la educación vial, ambiental y el fomento del transporte sostenible. Estamos convencidos de la importancia de concienciarnos acerca del valor de los pequeños gestos y acciones cotidianas locales que, a largo plazo, adquieren un papel importante. Así, creemos que en nuestras manos está aplicar y enseñar buenas prácticas, especialmente, ligadas a los ámbitos mencionados anteriormente, que contribuirán sin duda a una educación de calidad, a la mejora de la salud, bienestar y calidad de vida de las comunidades y ciudades de nuestro entorno.

En un plano corporativo, concebimos la gestión medioambiental como una herramienta de competitividad, introduciendo las decisiones ambientales en nuestros procesos productivos y financieros, y promoviendo el uso de recursos energéticos renovables, así como el uso racional de los recursos para mitigar el cambio climático. Esta gestión nos ha permitido reducir las emisiones y rebajar nuestra huella de carbono de forma considerable.

Para MLO, el compromiso medioambiental que adquirimos hace posible que los resultados mejoren en el día a día de nuestra actividad empresarial, con notables progresos en materia de ahorro en los consumos de agua y de gas, en porcentajes que van del 18% al 24% de ahorro; y en consumo de energía eléctrica, con una reducción del 50% en comparación con el consumo que se realizaba hace 10 años.

También en el ámbito interno realizamos acciones con las personas que forman parte de MLO, como por ejemplo con actividades de concienciación en materia de reciclaje o realizando sesiones de mejora de la capacidad de atención de nuestros conductores a través de talleres de mindfulness. Y, como otra de las metas del ODS 11 es la de reducir el número de muertes y lesiones en accidentes de tráfico, hemos llevado a cabo distintas actuaciones, siendo una de ellas la mejora y ampliación de señales tranviarias para contribuir a la seguridad de la circulación.

Trabajando en el ámbito local

Por otro lado, muy en línea con la educación de calidad, en MLO estamos convencidos de que una sociedad educada es la base del buen desarrollo. Por eso, nos hemos centrado en iniciativas de ámbito local para difundir el conocimiento de hábitos sostenibles a los más jóvenes.

Por ejemplo, MLO y el Aula de Educación Ambiental del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón han puesto en marcha una serie de actividades entre centros educativos y familias con el objetivo de fomentar la movilidad sostenible, la educación vial y el uso de las energías limpias. Destacan, así, las visitas a las cocheras de MLO, rutas cicloambientales y ciclosostenibles, y sendas adaptadas para personas con discapacidad. Y es que, detrás de cada proyecto se busca la conexión con la organización de salidas ambientales, itinerarios basados en energías renovables, utilización respetuosa de zonas verdes o la bioconstrucción.

En paralelo a estas actividades, trabajamos en la elaboración de material didáctico para su desarrollo, en proyectos de investigación universitaria y de colaboración con empresas emprendedoras.

MLO como aliado para reducir la contaminación del aire

Según la OMS, la contaminación atmosférica aumenta las enfermedades y, muy probablemente, un factor que contribuye al mayor impacto del COVID-19 sobre la salud es la calidad del aire, ya que inflama los pulmones y causa enfermedades respiratorias y cardíacas que hacen más vulnerables a las personas.

Así, los expertos instan a recuperar el uso del transporte público en las ciudades para reducir la contaminación atmosférica que, en varias ciudades españolas, ha recuperado los niveles prepandemia.

Tal como señala Ignacio Alario-Sánchez Valladares, presidente del Consejo de Administración de MLO, “la movilidad del futuro, que será sostenible sí o sí, está hoy sentando sus bases de funcionamiento y no debemos tener miedo a tomar las decisiones que ubiquen al transporte público en el centro de las estrategias de recuperación y que vertebran el desarrollo de ciudades sostenibles”.

En MLO somos conscientes de que para el planeta no hay elecciones o vacaciones. Por ello, es importante cuidar nuestro entorno con medidas de efecto inmediato porque, como la ONU nos recuerda constantemente: no hay planeta B.