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Alsea es un negocio de personas para personas y, por ello, el compromiso con la sociedad de la que formamos parte está en la base de lo que somos, es nuestra esencia. Por ello, ante esta crisis sanitaria, no podíamos dejar de estar donde, dentro de nuestras posibilidades, podíamos ayudar.

Aunque la situación de cierre total de nuestros restaurantes al inicio de la crisis supuso un reto y limitó nuestra capacidad logística, no hemos querido dejar hacer todo lo posible en cada momento de esta crisis para ayudar a quienes se han visto en una situación de vulnerabilidad y, también, cocinar con todo nuestro cariño y llevar con nuestros platos un poco de alegría a aquellos puntos más duros, donde los profesionales como sanitarios, UME o voluntarios de Cruz Roja, estaban dándolo todo para cuidarnos y protegernos.

Adicionalmente, durante todos estos meses, hemos donado más de 23 toneladas de alimentos al Banco de Alimentos.

Nuestra colaboración se inició justo en los primeros días del estado de alarma llevando pizzas de Domino´s a más de 150 centros sanitarios y comisarías, e instalando Coffee Points de Starbucks en el hospital de campaña de IFEMA para que nuestros sanitarios pudiesen tener un momento de ocio donde coger fuerzas de nuevo en esas extraordinarias jornadas tan difíciles.

También quisimos acompañar a los profesionales de la UME, que con un enorme respeto, han llevado a cabo un trabajo excepcional en el Palacio de Hielo de Madrid. Nuestro particular agradecimiento fue servirles con nuestras marcas VIPS, Domino´s Pizza y Foster´s Hollywood las cenas al final de sus duras jornadas, para ayudar a crear con ellas un momento de ocio con el que poder descansar y compartir entre todo el equipo.

Con la progresiva apertura de restaurantes, y a través de la colaboración con Cruz Roja, con quien llevamos trabajando más de 10 años,  hemos distribuido miles de menús de Vips, Ginos y Domino´s pizza a los voluntarios que han venido trabajando sin descanso en la preparación de kits sanitarios, a familias que se han encontrado con esta crisis en situación de riesgo y a centros de personas sin hogar.

Sabemos que esta crisis es una de las más profundas que sin duda hemos vivido como empresa y como sociedad, y que será dura, larga y, sobre todo, única y sin precedentes. Es imposible evitar sufrir con ella, por todas las personas que se están viendo afectadas en mayor o menor medida, por la incertidumbre que aún planea sobre cómo evolucionará, cuánto durará, y cómo saldremos de ella. Pero, sin duda, lo haremos juntos, entre todos, e intentado que nunca falte el ingrediente principal de nuestras cocinas: la ilusión por crear momentos felices.