AstraZeneca España: “La sostenibilidad genera verdadero valor cuando se convierte en una manera de gestionar”
Marta Moreno, Directora de Corporate Affairs y Market Access de AstraZeneca España, explica qué supone la certificación con la SGE 21 de Forética y cómo la compañía está integrando la sostenibilidad en su estrategia, su gobernanza y su gestión diaria.

La sostenibilidad empresarial está avanzando hacia una nueva etapa: de los compromisos y las declaraciones a su integración efectiva en la gestión de las organizaciones.

En este contexto, AstraZeneca España acaba de certificarse con la SGE 21 de Forética, el primer sistema de gestión de la responsabilidad social europeo que permite implantar, auditar y certificar una gestión responsable en las organizaciones.

Para AstraZeneca, esta certificación supone consolidar un modelo de gestión que integra los aspectos ambientales, sociales y de buen gobierno en la toma de decisiones, con una mirada transversal y orientada a la mejora continua.

Pero ¿qué implica este proceso en una compañía del sector farmacéutico? ¿Cómo se traduce la sostenibilidad en decisiones concretas? ¿Y qué valor aporta contar con un marco estructurado y verificable?

Hablamos con Marta Moreno, Directora de Corporate Affairs y Market Access de AstraZeneca España, para conocer cómo la compañía está abordando este proceso y qué aprendizajes extrae de su experiencia.

“La SGE 21 nos ayuda a consolidar un enfoque más robusto, transversal y medible”

Para AstraZeneca España, la certificación no se plantea como un reconocimiento aislado, sino como una forma de validar y reforzar el modelo de gestión de la sostenibilidad que la compañía ya venía desarrollando.

Su estrategia se articula en torno a dos grandes dimensiones: el impacto de la compañía en ámbitos como el clima y la naturaleza, la equidad en salud y la resiliencia de los sistemas sanitarios; y la manera en la que opera, desde la ética, la gobernanza y la responsabilidad.

En España, este enfoque se concreta en una estrategia de sostenibilidad local basada en un análisis de doble materialidad y en un modelo de gobernanza en el que el equipo directivo monitoriza el plan de sostenibilidad y distintos comités analizan riesgos y oportunidades.

Como explica Marta Moreno, la SGE 21 permite dar mayor estructura a este trabajo y avanzar hacia una gestión “más robusta, transversal y medible”.

De los principios a la gestión diaria

Uno de los principales valores de contar con un estándar de gestión es precisamente trasladar la sostenibilidad de una agenda paralela a los procesos y decisiones que forman parte del día a día de la organización.

En el caso de AstraZeneca, esto abarca desde sus objetivos de descarbonización hasta iniciativas relacionadas con economía circular, movilidad sostenible, equidad en salud o desarrollo de talento.

La compañía destaca, por ejemplo, su apuesta por la electrificación de su flota, la descarbonización de determinadas vías asistenciales o iniciativas para mejorar el reciclaje de inhaladores. En el ámbito social, desarrolla programas orientados a reducir desigualdades en salud y a prevenir enfermedades no transmisibles entre jóvenes en entornos vulnerables.

También forma parte de este enfoque la restauración ambiental, a través de iniciativas como AZ Forest, que en España había alcanzado más de 77.000 árboles plantados en siete comunidades autónomas a marzo de 2025.

Una sostenibilidad conectada con el negocio

Más allá de las iniciativas concretas, uno de los mensajes que atraviesa la conversación con Marta Moreno es la necesidad de integrar la sostenibilidad en la forma de gestionar la compañía.

Esto implica establecer prioridades, definir métricas, reforzar la gobernanza, escuchar a los grupos de interés y utilizar la información para tomar mejores decisiones.

La sostenibilidad empieza a generar verdadero valor cuando deja de entenderse como un ejercicio reputacional y se convierte en una manera de gestionar la organización”, señala Moreno.

Una perspectiva especialmente relevante en un contexto en el que las compañías necesitan demostrar no solo qué compromisos han adquirido, sino cómo los están incorporando a su estrategia, cómo miden sus avances y qué resultados están consiguiendo.

El valor de avanzar con un marco común

Para AstraZeneca, la experiencia con la SGE 21 muestra también que avanzar hacia una sostenibilidad más rigurosa no significa necesariamente abordar todos los retos al mismo tiempo.

Contar con un marco estructurado permite ordenar prioridades, identificar ámbitos de mejora y establecer una dinámica de seguimiento y mejora continua.

En palabras de Marta Moreno, “avanzar con rigor no significa hacerlo todo a la vez”. La certificación se convierte así en una herramienta para reforzar un proceso que debe ser progresivo, medible y conectado con las prioridades reales de la organización.

Y es precisamente ahí donde la experiencia de AstraZeneca puede servir como referencia para otras compañías que buscan dar un paso más en la integración de la sostenibilidad en su gestión.

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