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El mundo cambia a pasos agigantados. El siglo XXI no tiene nada que ver con épocas anteriores. Hoy existen dos factores que alteran nuestra vida normal: la globalización y la forma de comunicarnos

La modificación de las costumbres fomenta la homogenización de nuestra forma de pensar, de interactuar con nuestro entorno. Los adolescentes de hoy prácticamente visten igual en todas las partes del mundo, les preocupan los mismos asuntos y tienen una forma de pensar similar.

Todo este se produce por el intercambio de personas y mercancías de una manera habitual, con viajes hacia lugares que hace años no habríamos pensado. En este escenario, las nuevas tecnologías juegan un papel fundamental. Hoy todos estamos conectados a través de cualquier sistema informático. Conocemos lo que pasa en cualquier lugar del mundo casi al instante. Pero, ¿qué conocemos de verdad sobre lo que está ocurriendo? ¿Quién nos transmite las informaciones?

El fenómeno del coronavirus se encuentra bajo estos dos parámetros de la globalización y la forma de comunicarnos. Empezó en diciembre de 2019 en China. No sabemos su origen, pero sí conocemos que los coronavirus están en los mamíferos, como los murciélagos, posibles transmisores de este virus. Su propagación fue rápida en un país sin control sanitario, con mercados de animales vivos y con falta de transparencia de sus autoridades.

La globalización provocó que inmediatamente se trasladara a todo el mundo. Y a partir de la presencia del virus en los diferentes países se generó una alarma en la población. Los datos de fallecidos y las opiniones de los expertos han generado tal información que hay una ansiedad colectiva por saber qué pasa y cuándo saldremos de esta situación.

El coranavirus tiene un grado de incidencia enorme, especialmente  mortal con quienes padecen otras dolencias. El miedo es libre, y el nerviosismo puede paralizar a la humanidad. Y aquí entra con fuerza el papel de los medios de comunicación, más relevantes que nunca.

La Redacción de Servimedia empezó a teletrabajar desde el 11 de marzo, confinados en casa y preparados para ser más periodistas que nunca. Desde entonces no hemos parado de trabajar a todas horas y todos los días, incluidos festivos.

En este tiempo, hemos puesto en marcha diferentes iniciativas. Así en la web de Servimedia estrenamos un “Especial Coronavirus”, con gráficos de los principales datos de la pandemia que se actualizan cada mañana.

También Servimedia difunde a través de su canal de Telegram una newsletter especial dedicada a la información de la discapacidad con las últimas noticias durante el estado de alarma.

Y hemos activado nuestro canal de Servimedia TV a través de Teams para celebrar debates digitales. El 29 de abril (en vísperas del 1 de mayo) lo estrenamos con la presentación del último informe del Observatorio sobre Discapacidad y Mercado de Trabajo en España (ODISMET), de Fundación ONCE.

Estamos en permanente contacto con otros medios para seguir caminando junto con ellos. Y lo importante es que siguen confiando en nuestro trabajo, y eso me hace sentir orgullo por nuestra profesionalidad, tan bien valorada por el resto de la prensa.

Como curiosidad de nuestro servicio público, Servimedia se dio cuenta de un error en el recuento diario de los datos sobre COVID19. Menos mal que avisamos a Moncloa, quien nos agradeció el aviso. El error era confundir 15.238 por 15.283, eran 45 muertos menos.

Y también para que conozcáis alguna de nuestras acciones altruistas, Servimedia puso en contacto al Consejo General de Farmacéuticos con Cruz Roja Española y con Cáritas para que suscribieran sendos acuerdos de colaboración con el fin de que la red de 22.000 farmacias y los voluntarios de Cruz Roja y Cáritas sumen sus fuerzas para facilitar la entrega de medicamentos a domicilio a los pacientes vulnerables.

Podemos estar cerca de la viruslocura, pero seguro que entre todos la vencemos, como San Jorge venció al dragón.