Lectura 3 minutos

Vivimos en tiempos de una gran conciencia y beligerancia social acerca de cómo los distintos actores deben trabajar, de manera mucho más decidida, hacia una mayor igualdad entre hombres y mujeres. En parte gracias a esto, la lucha por la igualdad de género ha alcanzado el espacio que merece ocupar tanto en el debate político, como en la estrategia de las empresas o en la agenda de los inversores.

El abanico de posibles acciones es amplio y exige una respuesta conjunta de todos los actores, sólo así conseguiremos avanzar a la velocidad necesaria.

El estudio publicado en 2019 por Forética titulado ‘El rol empresarial en la brecha de género: claves para la contribución de las empresas a la igualdad’ desgrana y analiza, una por una las áreas de acción que necesitan respuestas urgentes. Los siete retos de acción en el ámbito laboral se pueden agrupar en 3 grandes áreas:

  1. Lucha contra las segregaciones vocacional y horizontal: Promoción de mayor equilibrio y presencia de mujeres en ramas de formación y actividad con, tradicionalmente, mayor presencia masculina (habilidades científicas, técnicas, en ingeniería o matemáticas)
  2. Hacer frente al ‘techo de cristal’: A través del impulso de talento con mayor presencia de mujeres en puestos de decisión y alta dirección y una combinación de mejores niveles de conciliación junto a mayores niveles de corresponsabilidad.
  3. Mejorar y equiparar los aspectos retributivos y condiciones laborales entre mujeres y hombres: Eliminar la brecha salarial es absolutamente indispensable para lograr avanzar hacia la igualdad de oportunidades.

Es precisamente este último aspecto donde desde Forética queremos poner en valor la alianza que acabamos de cerrar para incorporarnos a EPIC (Equal Pay International Coalition). Este foro impulsado por la OIT (Organización Internacional del Trabajo), la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) y ONU Mujeres, se ha convertido en un referente global a la hora de trabajar hacia la igualdad salarial y la eliminación de la brecha salarial.

En este foro, formado por gobiernos, empresas y entidades de la sociedad civil, se ponen en común iniciativas, aprendizajes y retos a la hora de promover la equidad salarial, creando interesantes alianzas para la acción.

A nivel europeo ya se está comenzando a hablar de la revisión del Plan de Acción para la brecha salarial, pilar de la construcción de una Unión Europea que garantice la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, uno de los compromisos más claros de la nueva presidencia de la Comisión.

Contamos con numerosos ejemplos de iniciativas públicas encaminadas a incrementar la transparencia salarial en países de nuestro entorno (Francia, como parte de su estrategia internacional para la igualdad de género; Alemania, con su ley de transparencia salarial de 2017 o Reino Unido, con una de las legislaciones más completas a nivel mundial que afecta a todas las empresas de más de 250 empleados). Elevar los niveles de transparencia de la brecha salarial se está confirmando como una de las herramientas de más éxito a la hora de contribuir a cerrar la brecha salarial.

En España no estamos en los puestos de cabeza en cuanto a impulso público, pero sí existe una primera aproximación normativa a nivel nacional. Por un lado, contamos con la Ley de Divulgación de Información No financiera (Ley 11/2018 de 28 de diciembre) que, entre otras cosas, explicita la obligación de reportar la brecha salarial a determinadas empresas. También contamos con el Real Decreto Ley de medidas urgentes para la igualdad de trato y oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación (RD Ley 6/2019, de 1 de marzo), que incluye aspectos como auditorías salariales o el concepto de trabajo de igual valor.

Desde Forética, en nuestra labor de traducir estas tendencias a oportunidades, estamos firmemente comprometidos con seguir avanzando en este escenario donde las empresas están llamadas a jugar un papel mucho más importante a la hora de promover la igualdad.

Estamos aquí porque necesitamos hacer mucho más para conseguir la igualdad entre hombres y mujeres. ¿Y si nos ponemos a ello?