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La COVID-19 ha puesto de manifiesto que fortalecer el sistema de gestión de riesgos es tan importante como hacer frente a los acontecimientos negativos cuando se producen. El nuevo contexto incierto y volátil necesita soluciones, respuestas y propuestas diferentes, lo que hace preciso implementar dinámicas novedosas para diseñar desde el ámbito de lo público esas iniciativas innovadoras e interrelacionadas que hagan frente a los nuevos desafíos.

De esta forma, el Consejo de Administración de la Empresa Metropolitana de Aguas de Sevilla, EMASESA, ha aprobado su ambicioso Plan EMASESA 2030, fruto de un proceso participativo en el que se han tenido en cuenta las aportaciones de profesionales de la empresa, así como de agentes de distintos grupos de interés y entidades, a través del Observatorio del Agua.

Es fundamental profundizar en una gobernanza participativa. Para atender los problemas, necesidades y retos que tienen las personas es preciso hacerlas partícipes de manera activa tanto de los resultados e impactos deseados, como del camino que se debe recorrer para alcanzarlos. En efecto, lo estratégico ya no sólo son los objetivos y fines que se puedan dibujar en el horizonte, sino especialmente la manera de hacerlo: contando con las personas.

EMASESA 2030 plantea una visión de futuro que pretende reforzar la cultura de preparación y desarrollo de políticas anticipatorias dentro de la organización, conformando una inteligencia colectiva de manera estructurada, que permita resistir a las perturbaciones y configurar el futuro.

Este plan tiene como premisa la eficiencia y sostenibilidad de la empresa. Promueve mejorar la actividad diaria, poner en valor los resultados e impactos alcanzados, acercar a la empresa aún más a la ciudadanía y contribuir de forma eficaz al desarrollo social, territorial, ambiental y económico de la sociedad, así como la protección del medio natural y urbano. Resulta así una herramienta útil, pertinente, posible y adaptada a la realidad y a los recursos disponibles.

EMASESA se prepara para afrontar con garantías los retos y desafíos que tiene como servicio público del agua. El Derecho Humano al Agua, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, los principios de la Gobernanza del Agua de la OCDE, el Pacto Verde Europeo, la Europa Digital y la Solidaridad son, junto a la búsqueda permanente de la eficiencia de lo público, las premisas de las que parte. Para ello, la estrategia ha marcado diez grandes fines, que se desglosan en 27 objetivos estratégicos y 106 medidas.

Este Plan EMASESA 2030 presenta, como novedad respecto a otros planes, la evaluación bajo los principios de impulso, supervisión, aprendizaje y coordinación, y no con el objetivo mero del control, sino de la mejora continua de la transversalidad y de la eficiencia.

En estos momentos, se activa esta estrategia precisamente para enfocar los esfuerzos en afrontar estos desafíos con un rumbo claro hacia la excelencia en la prestación del servicio, en equilibrio con la responsabilidad social de la empresa.

De esta forma, en EMASESA se entiende que el derecho universal al agua es uno de los pilares fundamentales para el desarrollo humano y se orienta la prestación del servicio para garantizarlo, alineándose con los objetivos globales, europeos y nacionales que rigen las políticas públicas vigentes en materia de agua y, concretamente, con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.