- Germán Granda, director general de Forética, dio la bienvenida a la decimocuarta edición de ESG Spain ante más de 200 empresas y organizaciones socias, presentes en la Real Fábrica de Tapices, con una advertencia que marcó el tono de toda la jornada: más del 90% del tejido empresarial ya vincula de forma indisoluble sostenibilidad y competitividad, pero un 70% alerta de que la transición ecológica avanza de forma desordenada, con el riesgo de frenar el crecimiento y la generación de riqueza. La sostenibilidad es ya una palanca de competitividad para el 90% de las empresas
Granda arrancó agradeciendo la presencia de la comunidad de socios de Forética, tanto en la sala como entre los aliados nacionales e internacionales que seguían el evento en remoto, subrayando que todos comparten una misma ambición: lograr que empresas y sociedad avancen hacia la sostenibilidad. Para situar el punto de partida de la jornada, recurrió a los datos de un barómetro presentado recientemente junto al Consejo Empresarial Español para el Desarrollo Sostenible: el 90% de las empresas encuestadas en todo el mundo entiende que la sostenibilidad es hoy una palanca de competitividad y que seguirá siéndolo en los próximos años. Sin embargo, más del 70% advertía de que la transición se está produciendo de forma desalineada — un desorden que, según explicó, genera ganadores y perdedores entre países, sectores y empresas, tanto en la capacidad de atraer inversión como en el propio crecimiento.

Frente a ese riesgo, Granda fue claro sobre dónde recae la responsabilidad:
«Una transición ecológica desalineada amenaza con frenar el crecimiento y la generación de riqueza», advirtió, según recoge la nota de prensa del evento, instando al sector corporativo a asumir su responsabilidad e integrar los factores sociales y ambientales como ejes estratégicos, y destacándose como un «factor fundamental de resiliencia» capaz de abrir nuevos mercados e impulsar una competitividad real basada en la inclusión, la tecnología y la confianza.

El director general de Forética adelantó además los grandes bloques temáticos que formarían parte de la jornada y que resumen el trabajo de la organización durante el año: clima, economía circular, naturaleza, impacto social, futuro del trabajo, inteligencia artificial responsable y salud. Explicó que las intervenciones del día mostrarían cómo cada uno de estos retos incide directamente en la eficiencia empresarial, en la creación de nuevos productos y servicios, en el acceso a nuevos mercados y en la capacidad de adaptación y resiliencia de las organizaciones. Anticipó también el tono que dominaría las conversaciones: no tanto grandes anuncios o compromisos a futuro, sino una gestión más detallada, con resultados concretos y una perspectiva empresarial más realista.
Granda cerró su intervención con una reflexión sobre el propio concepto que había recorrido buena parte de su discurso. Recuperó el origen etimológico de la palabra «competitividad», del latín competere, cuyo significado original remite al esfuerzo conjunto — esforzarse juntos hacia una meta común. Esa idea, defendió, resume el espíritu de la jornada: personas y organizaciones trabajando de forma conjunta a través de la inversión, la eficiencia, la tecnología y la generación de confianza, como palancas compartidas para seguir avanzando en sostenibilidad.




