- La CNMV apuesta por simplificar de forma radical las exigencias de reporting de sostenibilidad, tras constatar que el mercado de finanzas sostenibles ha entrado en una etapa de madurez. Así lo trasladó su presidente, Carlos San Basilio, en la primera conversación de ESG Spain 2026, junto a Jaime Silos, director de Desarrollo Corporativo de Forética.
La mesa «Los mercados financieros como soporte de una economía sostenible» ha abierto los contenidos de ESG Spain 2026 con una conversación entre Carlos San Basilio, presidente de la CNMV, y Jaime Silos, director de Desarrollo Corporativo de Forética, centrada en el papel de la confianza, la transparencia y la calidad de la información para que las empresas puedan tomar decisiones sólidas en un contexto de transformación económica.

San Basilio situó la evolución de las finanzas sostenibles en dos etapas: una primera fase de crecimiento acelerado, y una segunda en la que el mercado ha entrado, según explicó, en los últimos tres o cuatro años — marcada por un crecimiento más ordenado en volúmenes de emisión y en fondos sostenibles. Las áreas prioritarias ahora, señaló, son las emisiones y el reporting, donde la CNMV ha reforzado la supervisión de las entidades cotizadas. También en este ámbito, defendió, se está entrando en una etapa de madurez y consolidación.
Preguntado por Silos sobre el proceso de simplificación normativa en curso, San Basilio afirmó que la supervisión de la sostenibilidad y del reporting se está beneficiando de la misma ola de reducción de cargas que ya afecta a otras áreas financieras, tras una tendencia previa hacia la sobrerregulación que, en su opinión, llegó a ocupar espacios no del todo justificados. Fue más allá al plantear que las exigencias de reporte deben reducirse «de manera muy radical», llegando a señalar que en ocasiones los informes de sostenibilidad son más detallados que los financieros; el ajuste, precisó, debe centrarse menos en reducir el ámbito de aplicación y más en recortar los requisitos de divulgación y los puntos de datos exigidos.

San Basilio adelantó además la actualización del código de buen gobierno de la CNMV, que calificó como una revisión —no una reforma integral— orientada a incorporar las tendencias más recientes en gobierno corporativo y guiada por el criterio de materialidad: centrarse en lo verdaderamente relevante. El proceso se encuentra en sus últimas fases, con una consulta pública prevista para finales de este año y una publicación estimada entre el primer y el segundo trimestre de 2027.
La conversación cerró con una reflexión sobre el impacto de la tecnología y la inteligencia artificial en la relación entre las organizaciones y los inversores, y sobre cómo cambiarán en los próximos años tanto los productos de inversión como su comercialización.




