
Durante la presentación del informe de Tendencias y claves ESG 2026, Goretti Hidalgo, Head of Corporate Communications & Sustainability de Chiesi España & Portugal, mantuvo una conversación con Germán Granda, director general de Forética, para compartir sus primeras impresiones sobre las tendencias ESG 2026 y, especialmente, sobre la urgencia climática y el papel del sector sanitario en este desafío.
Germán Granda introdujo la conversación recordando el impacto del análisis global de tendencias ESG presentado por Forética, subrayando que el objetivo de 1,5 ºC ya no es alcanzable, pero que “cada décima cuenta”. A partir de esta reflexión, planteó a Hidalgo una pregunta directa: ¿sigue la alta dirección manteniendo el nivel de compromiso climático necesario?
Compromiso firme de la alta dirección: el clima sigue en el centro de la agenda empresarial
Hidalgo fue contundente: sí, el compromiso se mantiene, y no solo se mantiene, sino que se refuerza. Explicó que las tendencias presentadas por Forética reflejan una realidad incontestable —“el 1,5 ºC es un objetivo dramáticamente alejado”— pero destacó que todavía existe un gran margen de actuación.
Recordó que el Consejo Empresarial Español para el Desarrollo Sostenible, impulsado por Forética, es un ejemplo del liderazgo real del sector privado:
- Reúne a 50 CEOs y presidentes de sectores clave de la economía.
- Incluye cinco compromisos estratégicos, entre ellos el avance hacia la neutralidad climática (Net Zero).
- Se ha creado una comisión específica de trabajo en Net Zero, donde las empresas comparten metodologías y aprendizajes.
Para Hidalgo, este tipo de plataformas demuestran que “los business case ya están encima de la mesa y es el momento de planificar con vistas a 2030 y 2035”.
Crisis climática y salud: un vínculo inseparable para el sector farmacéutico

En su intervención, Hidalgo remarcó una idea clave: la crisis climática es también una crisis sanitaria. Esta visión, explicó, es esencial para comprender la responsabilidad del sector farmacéutico y su compromiso.
Las razones son claras:
- La salud del planeta impacta directamente en la salud de las personas.
- Los fenómenos meteorológicos extremos —olas de calor, mala calidad del aire, incendios forestales— afectan especialmente a enfermedades respiratorias.
- El sector salud tiene el deber de innovar y desarrollar soluciones que protejan tanto a las personas como al entorno.
Por ello, insistió en que la inversión en I+D es un pilar estratégico: desde desarrollar productos más sostenibles, hasta impulsar terapias que respondan mejor a problemas de salud agravados por el clima. A su vez, pidió que las autoridades reguladoras acompañen este esfuerzo con incentivos que permitan acelerar soluciones sostenibles sin poner en riesgo la competitividad del sector.
Aceleración de la adaptación: el sector salud y la necesidad de anticiparse
Hidalgo coincidió con una de las principales conclusiones expuestas por Forética en su análisis: el futuro requerirá “adaptación, adaptación y adaptación”.
Explicó que el sector salud ya está trabajando en esta línea, y que la prioridad es desarrollar herramientas que permitan responder a:
- Cambios en la calidad del aire.
- La aparición de nuevas vulnerabilidades sanitarias asociadas al clima.
- Impactos que condicionan el bienestar, la productividad y la resiliencia de la población.
Destacó también el papel de las alianzas multisectoriales, señalando que Chiesi ha participado en proyectos colaborativos en ámbitos como la salud respiratoria, la calidad del aire y la innovación sostenible.
Colaboración y transversalidad: el camino para acelerar el cambio

Uno de los mensajes más potentes de Hidalgo fue su defensa de la colaboración entre sectores, empresas competidoras y administraciones públicas. Afirmó que los retos actuales no pueden abordarse desde esfuerzos aislados: “Esto ya no va de ‘lo mío’ o ‘lo tuyo’. Va de sumar, de tender puentes, de acelerar juntos”.
Hidalgo mencionó ejemplos de iniciativas compartidas entre empresas del sector salud, como proyectos de calidad del aire o plataformas como el Clúster de cambio climático de Forética, que permiten identificar buenas prácticas, compartir conocimiento y generar efectos multiplicadores.
También destacó un estudio reciente sobre desigualdades vinculadas a problemas respiratorios, que confirma que dos factores determinan la calidad de la salud respiratoria:
- La situación socioeconómica y el entorno de nacimiento.
- La calidad ambiental del entorno en el que se vive.
Este hallazgo refuerza la necesidad de integrar sostenibilidad, salud pública y equidad social en una misma estrategia.
Conclusión: más cooperación, más ambición y más acción compartida
El diálogo concluyó con un mensaje claro: las tendencias ESG reflejan riesgos innegables, pero también oportunidades reales para transformar sectores, innovar y acelerar la transición hacia una economía más sostenible. Hidalgo cerró con un llamamiento al ecosistema empresarial:
“Escuchemos, colaboremos y multipliquemos nuestro impacto. Si trabajamos juntos, podremos avanzar más rápido y afrontar los desafíos con eficacia y ambición”.
Germán Granda agradeció su intervención destacando que, en un contexto desafiante, conversaciones como esta demuestran que el compromiso empresarial con la sostenibilidad sigue siendo sólido, profundo y orientado a la acción.




