Hablamos con Ana Millán, Directora de Negocio Responsable en Accenture, sobre cómo la inteligencia artificial está redefiniendo el talento y las competencias en las organizaciones. Millán explica cómo el reskilling se convierte en palanca de inclusión laboral, por qué la diversidad y el bienestar son condiciones estratégicas y no políticas aisladas, y cómo Accenture ayuda a sus clientes a integrar la IA poniendo a las personas en el centro, con gobernanza responsable y aprendizaje continuo como claves para no dejar a nadie atrás.
La transformación digital y sostenible de empresas requiere redefinir el rol del talento y las competencias. ¿Cómo estáis en Accenture acompañando a empresas en esta transición, especialmente en identificar qué nuevas habilidades se necesitan y cómo el reskilling puede ser puerta a mayor inclusión laboral y oportunidades?
La IA está transformando la forma en que trabajamos, pero su verdadero impacto dependerá de nuestra capacidad para preparar a los profesionales. Porque la tecnología transforma los procesos, pero son las personas quienes transforman las organizaciones.
En Accenture acompañamos a las empresas a responder a una pregunta clave: ¿qué capacidades necesitarán sus equipos para generar más valor en un entorno impulsado por la IA? A partir de ahí, les ayudamos a rediseñar el trabajo, identificar las nuevas competencias y construir modelos de aprendizaje continuo que permitan desarrollar ese talento al mismo ritmo que evoluciona la tecnología. Más allá de la adopción de nuevas herramientas, se trata, sobre todo, de crear organizaciones capaces de reinventarse de forma continua.
Entendemos el reskilling como una inversión estratégica que fortalece la competitividad de las organizaciones y, al mismo tiempo, contribuye a una transición tecnológica más inclusiva. Desarrollar las capacidades que permitirán a las personas generar valor junto a la IA no es solo una prioridad empresarial; es también una forma de reforzar la empleabilidad, ampliar oportunidades y evitar que la transformación digital genere nuevas brechas. Solo de esta manera puede convertirse la tecnología en una verdadera palanca de progreso económico y social.
En vuestro propio modelo, ¿cómo estáis construyendo una organización donde la diversidad, la equidad y la inclusión no sean políticas aisladas, sino parte de cómo operáis? ¿Cómo se refleja esto en la atracción de talento y en la capacidad de innovación en un contexto de cambio acelerado?
La diversidad, la equidad y la inclusión forman parte de nuestra manera de entender el negocio. Más que como iniciativas independientes, las concebimos como condiciones necesarias para atraer talento, impulsar la innovación y responder a los desafíos de nuestros clientes.
En un entorno de cambio permanente, las organizaciones más resilientes son aquellas capaces de incorporar perspectivas diversas, fomentar culturas inclusivas y crear entornos en los que las personas puedan desarrollar todo su potencial. Esa capacidad se traduce en mejores decisiones, mayor creatividad y una mayor capacidad de adaptación.
La IA y la tecnología avanzan a una velocidad que genera ansiedad en el contexto laboral. Desde vuestra posición como expertos en transformación, ¿cómo veis el rol de las empresas tecnológicas en la gestión de una transición justa y responsable que no deje a nadie atrás, y cómo se traduce esto en vuestra propuesta de valor a los clientes?
La conversación sobre la IA debe ir más allá de las capacidades de la tecnología y centrarse en cómo ayudamos a las personas a generar más valor con ella. La experiencia nos demuestra que, más allá de la tecnología, el principal desafío está en su adopción: desarrollar capacidades, generar confianza, rediseñar el trabajo y establecer modelos de gobernanza que permitan utilizar la IA de forma responsable.
Tenemos la responsabilidad de asegurar que la adopción de la IA sea una oportunidad para las personas. Eso significa acompañar a las organizaciones para que integren la IA poniendo a las personas en el centro, preparando a sus profesionales para nuevos roles y garantizando que la tecnología amplíe oportunidades en lugar de generar nuevas brechas.
Ese es también el enfoque que trasladamos a nuestros clientes. Les ayudamos a desplegar soluciones de IA y los acompañamos en la transformación de la organización en su conjunto: identificar las capacidades que necesitarán sus equipos, rediseñar procesos y modelos de trabajo, impulsar el aprendizaje continuo e incorporar principios de IA responsable y gobernanza desde el inicio. El éxito de la transformación se alcanza cuando las organizaciones son capaces de integrar la tecnología con el desarrollo del talento, la confianza y una gobernanza responsable para generar valor sostenible.
En Accenture ponéis el foco en el bienestar como palanca de competitividad. ¿Qué papel juega el bienestar de vuestros propios profesionales dentro de la estrategia de negocio responsable, y cómo medís su impacto en la retención de talento y la productividad?
El bienestar es un elemento estratégico para la compañía. En organizaciones basadas en el conocimiento, la capacidad de aprender, innovar y acompañar a los clientes depende directamente del compromiso y del bienestar de las personas.
En Accenture entendemos el bienestar de forma integral, incorporando aspectos físicos, emocionales, sociales, profesionales y financieros. Más allá de las iniciativas concretas, lo relevante es medir cómo impacta en variables como el compromiso, el desarrollo del talento, la capacidad de aprendizaje, la retención o la experiencia de nuestros profesionales, porque son indicadores directamente relacionados con la competitividad del negocio.
De cara al futuro del trabajo, ¿qué habilidades consideráis que serán más determinantes en los próximos cinco años, y cómo estáis ayudando a las empresas españolas a anticiparse a esa transformación sin dejar a nadie atrás?
Más que hablar de habilidades concretas, hablaría de una nueva capacidad organizativa: aprender y reinventarse de forma continua. La alfabetización en IA será tan esencial como lo fue la alfabetización digital, pero el verdadero diferencial estará en combinar ese conocimiento con capacidades profundamente humanas, como el pensamiento crítico, la creatividad, la colaboración, el juicio o el liderazgo en entornos de cambio.
En Accenture ayudamos a las empresas a anticiparse identificando cómo va a evolucionar el trabajo, qué nuevas capacidades requerirá cada función y cómo desarrollar ese talento a través de estrategias de aprendizaje continuo. Más allá de preparar a las personas para el empleo de hoy, es necesario hacerlo teniendo en cuenta que hablamos de profesiones y formas de trabajar que están en constante cambio. La IA seguirá evolucionando, pero la verdadera ventaja competitiva seguirá estando en las personas. Nuestro reto es conseguir que el progreso tecnológico se traduzca también en progreso económico y social, desarrollando el talento y ampliando las oportunidades para que nadie quede atrás.
Esta entrevista forma parte de la cobertura previa a ESG Spain 2026 – Corporate Sustainability Forum, el evento anual de referencia en sostenibilidad empresarial en España, organizado por Forética. El 10 de septiembre celebramos la decimocuarta edición de esta cita ineludible para directivos y expertos en sostenibilidad, que tendrá lugar en la Real Fábrica de Tapices (Madrid) y reunirá a líderes de opinión nacionales e internacionales para abordar las principales tendencias en el ámbito social, ambiental y de buen gobierno.




