Hacia un marco regulatorio más estable y coherente para el reporte de sostenibilidad

El cierre institucional de la jornada corrió a cargo del Presidente del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC), quien ofreció una intervención honesta, técnica y esclarecedora sobre el estado actual y futuro de la regulación en materia de información de sostenibilidad. Su mensaje principal fue claro: tras años de cambios abruptos, Europa avanza hacia un marco más estable, simplificado y consistente, que permitirá a las empresas reportar con mayor seguridad y comparabilidad.

El representante del ICAC comenzó agradeciendo a Forética la invitación y reconociendo el valor que la organización aporta como puente entre el ámbito empresarial y el regulatorio:

“Forética nos ayuda a acercarnos al mundo de la sostenibilidad desde otra óptica, complementaria a la regulatoria”.

Un proceso regulatorio cambiante que exige calma y visión de largo plazo

Durante los últimos años, el marco normativo ha experimentado una evolución intensa. Recordó que lo que él mismo afirmaba hace tres años ha cambiado sustancialmente debido tanto a factores técnicos como a dinámicas políticas. En 2022 y 2023, la Unión Europea aprobó un ambicioso marco para la información de sostenibilidad —la Directiva CSRD y los estándares ESRS— con la intención de impulsar la integración estratégica de la sostenibilidad en la empresa.

Sin embargo, los cambios políticos de 2024 dieron paso a una revisión profunda del modelo, centrada en simplificar el alcance y reducir cargas administrativas. Ello desembocó en el denominado paquete ómnibus, que redefinió obligaciones y abrió la puerta a ajustes sustanciales del marco inicial.

De la ambición expansiva al pragmatismo: menos empresas obligadas, más claridad y consistencia

Uno de los elementos clave del nuevo modelo es la reducción significativa del número de empresas obligadas a reportar: España pasará de unas 4.000 empresas a alrededor de 600, una estimación que dependerá de la composición de los grupos empresariales.

El nuevo marco se estructura en dos vías:

  • Reporte obligatorio simplificado, para las empresas sujetas a la normativa.
  • Reporte voluntario regulado, para aquellas que, sin estar obligadas, decidan reportar de manera pública y verificada.

El objetivo, subrayó el ICAC, es equiparar el reporte de sostenibilidad al financiero:

“El reporte no es el fin; es el instrumento para garantizar la actividad sostenible de las empresas”.

El papel del ICAC y del EFRAG: hacia estándares más coherentes y aplicables

El ICAC ha participado activamente en los trabajos del EFRAG, responsable de proponer modificaciones a los estándares europeos. En diciembre de 2025, el organismo remitió a la Comisión Europea un dictamen técnico detallado con la propuesta de simplificación.

La aprobación final corresponde a la Comisión, pero será clave la participación del sector empresarial en las consultas públicas. El ICAC insistió en la importancia de que profesionales españoles participen en los grupos técnicos:

“Donde se cuece la normativa que aplicarán las empresas es en el EFRAG. Cuanto más participemos, más adaptada estará a nuestra realidad”.

España ante el reto de cerrar su marco legislativo

Respecto a la situación nacional, el ICAC explicó que España aún tiene pendiente concluir la transposición del marco europeo. Aunque no puede aventurar tiempos por la complejidad política, sí expresó su deseo de que el país alcance un consenso que permita cerrar definitivamente la normativa durante 2026.

Mientras tanto, recordó que la Ley 11/2018 sigue siendo el marco vigente y que se han emitido notas interpretativas para dar seguridad mínima a las empresas en este periodo transitorio.

Un futuro más claro: estándares estables, comparables y alineados con la financiación sostenible

Durán enfatizó que el objetivo del nuevo modelo es:

  • Mejorar la comparabilidad,
  • Garantizar la consistencia,
  • Facilitar la verificación,
  • Responder a las demandas de financiadores, aseguradoras e inversores.

A largo plazo, el ICAC anticipó que más empresas, incluso no obligadas, se sumarán de forma voluntaria al reporte por razones de competitividad, transparencia y acceso a financiación sostenible.

Un cierre con mirada constructiva

El representante del ICAC concluyó agradeciendo el trabajo de Forética y animando al ecosistema empresarial a seguir contribuyendo tanto al fondo como a la forma de la sostenibilidad:

“Vosotros, que trabajáis día a día en sostenibilidad, sois quienes mejor podéis definir cómo debe reportarse. La colaboración es imprescindible”. Finalizó expresando su deseo de que el próximo encuentro tenga lugar con el marco regulatorio plenamente definido.

Autor

Artículos relacionados