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Climate change: from ambition to implementation
Cambio Climático

Between November 6 and 17, the COP 23 of the United Nations Convention on Climate Change was held in Bonn, under the presidency of Fiji. This COP, as expected, was a mainly technical conference, but no less important for that reason, as the Spanish Climate Change Office (OECC) has informed us. Expectations on outcomes were focused on technical and process issues rather than on new global milestones.

From Forética, and specifically from the Climate Change Cluster that we promote, we have followed this COP through the media and the direct information that the World Business Council for Sustainable Development (WBCSD), as an active agent present at the conference, sent us. In addition, we have collaborated in events in which the main conclusions that we summarize below have been put on the table.

 

Looking back...

To understand Bonn's objectives and results, it is important to briefly consider the background:

  • Year 2015, COP 21 Paris à The Paris Agreement as a key and outstanding outcome that establishes the following three major objectives:
  • The 2ºC objective, with the commitment to promote additional efforts to ensure that global warming does not exceed 1.5ºC.
  • A global adaptation objective
  • An objective that seeks to ensure the coherence of international financial flows with a low-emission and climate-resilient development model.

It also stands out for achieving the commitment of the countries to establish national objectives and foresees review and evaluation mechanisms every 5 years to adjust the commitments to the objective, starting in 2023.

  • Year 2016, COP 22 Marrakech à the Paris Agreement enters into force on November 4, 2016, a few days before COP 22, marking a historical record. A technical challenge then arises: it is necessary to develop the rules of procedure to implement this agreement on which work is being done during the conference, resulting mainly in a closed timetable for the development of these working rules. It is also worth mentioning the creation of the Marrakesh Climate Action Partnershipas a structured and coherent framework for accelerating the pace of climate action under the Global Climate Action Agenda on Climate Change.

The present: COP 23 objectives

As we said, the Bonn COP stands out for its important technical component. In the words of Isabel García Tejerina, Spain's Minister of Agriculture and Fisheries, Food and Environment, "without Bonn there is no Paris". and the fact is that in order to design the routes that will lead us towards not exceeding the 2ºC temperature increase by the end of the century, it is necessary to specify the work processes. That is why the key objectives of this conference include the following:

  1. Advance in the development of the technical rules for the implementation of the Paris Agreement.
  2. Design the five-year cycle of reviews of the commitments implied by the implementation of the Talanoa Dialogue. Its first result will be the pre-2020 review of the objectives (in 2018) to adjust them according to the existing gap.
  3. Developing the Vulnerability Agenda

 

What is the assessment of the results achieved in Bonn?

There is a broad consensus that this COP has been, in general, satisfactory. However, the slow speed of progress on an issue that is no longer only important but also extremely urgent is also noted.

The level of compliance with the objectives set is positively evaluated, highlighting the following results:

  1. Technical Rules (Paris Rulebook)

A 260-page technical document has been developed which compiles the work program, i.e. the technical rules for compliance with the Paris Agreement. This document contains all the positions of all the countries on all the key issues (mitigation, adaptation, financing, reporting and transparency, among others). The next step is to streamline the contents and reach common positions so that the document can be approved at COP 24.

  1. Talanoa Dialogue(Facilitative Dialogue)

At COP21 in Paris, it was agreed to organize a Facilitative Dialogue in 2018 to take stock of countries' collective mitigation efforts towards the 2ºC target and at COP23 its operation has been concretized.

  • It is structured in two parts: technical phase and political phase.
  • El objetivo es establecer el punto de partida y fijar el objetivo a alcanzar, revisando las ambiciones y elevándolas. En 2020 debe haber nuevos compromisos.
  • La fase técnica está abierta a la participación de entidades no gubernamentales (sector privado, académicos, tercer sector…).
  • Utilizará como punto de partida el informe en el que está trabajando el IPCC y se publicará en octubre 2018 sobre las recomendaciones para encaminar al escenario de +1,5ºC
  1. Vulnerability Agenda

Las naciones acordaron incrementar las oportunidades para intercambiar ideas entre los gobiernos y los interesados que no son parte dentro del proceso climático, incluyendo aquellos que representan a grupos vulnerables como los pueblos indígenas y las mujeres. Algunos de los resultados destacados fueron:

  • Plan de Acción de Género. Persigue una mayor participación de las mujeres en la lucha contra el cambio climático y mayor presencia en políticas públicas.
  • Plataforma de las comunidades locales y los pueblos indígenas. Logro político y práctico que tiene como objetivo apoyar el papel pleno e igualitario que desempeñan los pueblos indígenas en la acción climática.
  • Ocean Pathway. Los océanos han figurado poco en las negociaciones sobre el clima de las Naciones Unidas hasta ahora, y sin embargo no solo son importantes para la supervivencia del planeta, sino que también ofrecen grandes oportunidades de innovación para avanzar hacia una economía con bajas emisiones de carbono

Como es lógico en negociaciones globales, también ha habido puntos de desencuentro, sobre todo en lo que se refiere al equilibrio entre el reparto de responsabilidades entre países desarrollados y no desarrollados. Entre ellos destacan:

  • Diferenciación. En el Acuerdo de París se consiguió que tanto los países desarrollados como los no desarrollados asumieran unas mismas obligaciones (con flexibilidad a la hora de aplicarlas). De este modo, todos los países debían fijar sus objetivos nacionales y revisarlos cada cinco años. En la COP23 los países no desarrollados han puesto sobre la mesa la solicitud de diferenciar nuevamente entre ambos bloques de países y aplicar medidas diferentes. A nivel de la UE se considera fundamental mantener esta línea de no diferenciación.
  • Pérdidas y daños. Existe un mecanismo de financiación para pérdidas y daños que se nutre a partir de los países desarrollados y va destinado a prevenir catástrofes y restituir daños derivados de ellas en países pequeños. Sin embargo, si bien las acciones de prevención se consideran necesarias y apropiadas, supone un reto para los países desarrollados tener que financiar los daños derivados de las consecuencias.
  • Financiación. Los países en desarrollo (liderados por el bloque del continente africano) solicitaban una mayor visibilidad a lo que se está haciendo desde los países desarrollados en cuanto a acciones y nivel de inversión. Para los países desarrollados, debido a sus ciclos económicos, es difícil dar ex ante una previsión del nivel de inversión que se va a destinar cada año. Se ha llegado a un acuerdo de establecer reuniones anuales técnicas a través de las cuales reportar los avances y dar tranquilidad a los países en desarrollo.

Mensajes fuerza para el sector empresarial

  • Las empresas están formalmente invitadas a aportar en las negociaciones. La Alianza de Marrakech para la Acción Climática (Marrakech Partnership for Global Climate Action), es clave para la implicación de agentes no gubernamentales como empresas, ciudades y sociedad civil y conseguir así las acciones y nivel de financiación necesario para cumplir los objetivos previstos. Anualmente está prevista la publicación de un Anuario de Acción Climática y un resumen para responsables de políticas que compilen las principales iniciativas y muestren el progreso de la acción climática global. (Ya está disponible el Yearbook of Global Climate Action 2017 y el resumen para responsables de políticas 2017)
  • Necesidad de un liderazgo claro por parte de los gobiernos a través de políticas robustas que generen el cambio necesario. Las empresas demandan políticas que sirvan de catalizadores para que el sector privado avance en sostenibilidad. En este sentido fijar un precio al carbono se presenta como un elemento clave para acelerar la transición energética. En la COP 23 se han sentado las bases para las futuras negociaciones con una propuesta de mecanismos aceptables a partir de los que trabajar de cara al próximo año, pero no se ha llegado a un consenso.
  • El anuncio de la salida de EEUU del Acuerdo de París, del reto a la oportunidad. A la COP de Bonn se llegaba con una gran duda: ¿generaría efecto arrastre el anuncio de la salida de EEUU del Acuerdo de París? Y la buena noticia es que no ha existido tal arrastre. Es más, la comunidad internacional ha valorado muy positivamente el hecho de que el 50% del PIB americano estuviera presente en la COP 23 a través de movimientos como We are Still In. Empresas, ciudades, estados y sociedad civil americana estuvieron presentes apoyando los objetivos y aportando sus resultados y soluciones. Bloomberg presentó America´s Pledge con el detalle de los objetivos y las acciones. Un total de 15 estados, 455 ciudades, 1747 empresas, 325 universidades y centros de investigación apoyan esta iniciativa y persiguen reducir sus emisiones entre un 26 y un 28 % para 2025 en comparación con 2005.
  • Para llegar al Acuerdo de París, primero hay que cumplir Kioto: llamamiento a ratificar la Enmienda de Doha. Esta enmienda abarca el período anterior a 2020, da continuidad al marco jurídico del Protocolo de Kioto y es fundamental en el esfuerzo general para ponerse camino de lograr el objetivo del Acuerdo de París. A 22 de noviembre, 93 Partes han aceptado la Enmienda de Doha, siendo necesario que al menos 144 de las 192 partes en el Protocolo de Kioto lo hagan para su entrada en vigor.
  • La innovación y desarrollos tecnológicos actuales son los necesarios para la transición a una economía baja en carbono. Diferentes grupos fuera de las negociaciones han demostrado que a través de cambios tecnológicos ya se pueden conseguir mejorar los resultados. La clave es conseguir orientar la financiación existente de manera directa y coordinada hacia estas oportunidades tecnológicas. El reto actualmente es que la innovación social, política y económica sea capaz de acompasar el desarrollo ya conseguido por la innovación tecnológica.
  • Una ruta programada hacia el cierre de las centrales de carbón. “El carbón genera el 40% de la electricidad en el mundo pero es una de las mayores fuentes de contaminación y problemas para la salud”. Reino Unido y Canadá presentaron la Alianza contra el carbón (Powering Past Coal Alliance), una coalición de países para acelerar el crecimiento limpio y lograr la eliminación rápida y gradual del carbón como fuente de energía. 18 países se han sumado ya y el objetivo es llegar a la COP 24 con 50 países en la plataforma.

 

Los retos, las oportunidades y la concreción del trabajo avanzado en Bonn, seguirán siendo objeto de un intenso y urgente trabajo de las partes durante los siguientes doce meses hasta llegar a la COP 24 en Katowice (Polonia) del 3 al 14 de diciembre del 2018.

 

Actualización sobre la Ley de Cambio Climático y Transición Energética de España

Uno de los compromisos que asume España al ratificar el Acuerdo de París es trabajar en un marco legislativo estable que permita a España cumplir los compromisos asumidos. Para ello hace varios meses comenzaron los trabajos de elaboración de la que será la futura Ley de Cambio Climático y Transición Energética que pretende ser transversal a todos los sectores y estar participada por todos (sociedad civil y gobiernos).

En mayo de 2017 tuvieron lugar las Jornadas de debate “España, Juntos por el Clima” con la participación de más de 400 expertos de distintos sectores y a continuación se abrió una consulta pública (hasta el 10 de octubre de 2017) para la que se han recibido 328 comentarios. Actualmente la OECC se encuentra en proceso de valoración de los mismos y se prevé la presentación de un primer borrador en el primer trimestre de 2018.

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